En la gastronomíaargentina, la polenta acompañada de tuco y queso representa un emblema del invierno y la eficiencia en la cocina. Este plato constituye una alternativa fácill y rápida que resuelve con tanto los almuerzos familiares como las cenas que requieren un alto valor nutricional. Su presencia se extiende a lo largo del país, aunque posee un arraigo particular en la zona del litoral, donde se consolida como una opción reconfortante ante las bajas temperaturas.

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La receta admite múltiples matices que dependen exclusivamente de la creatividad de quien cocina y de los ingredientes presentes en el hogar. Cada región aporta su toque distintivo a la receta, transformando un alimento sencillo en una experiencia culinaria versátil. 

Receta de polenta con tuco y queso

Detalles del Tiempo

  • Duración total: 35 minutos
  • Fase de preparación: 10 minutos
  • Fase de fuego: 25 minutos
  • 1 taza de sémola de maíz de cocción rápida (polenta instantánea)
  • 2 tazas de agua a punto de hervor
  • 1 taza de caldo vegetal artesanal
  • 1 cucharada de materia grasa (manteca o aceite)
  • 1 cucharada de queso tipo sardo o reggianito (más una porción extra para el final)
  • Sal según preferencia
  • 1 unidad de cebolla
  • 2 tomates naturales o una taza de puré de tomate concentrado
  • 250 g de carne vacuna molida (opcional)
  • 1 pimiento morrón (opcional)
  • 1 zanahoria pequeña (opcional)
  • Hierbas frescas (perejil o verdeo) a gusto
  • Dados de queso fresco o cuartirolo (opcional)

1. Elaboración de la salsa:

Inicie picando finamente la cebolla y el pimiento. En una sartén con un fondo de aceite, sofría los vegetales durante unos 5 minutos hasta que logren una textura tierna. Incorpore la carne molida y mantenga la cocción hasta que pierda el tono rojizo, procurando desarmar los bloques con una cuchara.

Añada el tomate picado o el puré. Sazone con sal y sume la zanahoria rallada junto con el perejil si lo prefiere. Mantenga el hervor suave durante 15 minutos para que los sabores se concentren y la salsa tome cuerpo.

2. Cocción de la polenta:

Coloque el agua y el caldo en una cacerola hasta que alcancen el punto de ebullición. Vierta la sémola de forma constante y gradual, mezclando de manera permanente para impedir la formación de grumos. Cocine a fuego moderado por un par de minutos sin interrumpir el movimiento.

Finalice integrando la manteca y el queso rallado. Rectifique la sal. El resultado requiere una textura sedosa y fluida, evitando que se seque demasiado.

3. Armado y servicio:

Distribuya la polenta en un recipiente previamente enmantecado. Cubra toda la superficie con el tuco hirviendo. Corone con abundante queso rallado y, si lo desea, distribuya trozos de queso cremoso. Gratine en horno a temperatura máxima por 5 minutos o sirva de forma inmediata mientras conserva el calor.

Rendimiento aproximado: 4 platos generosos.

Información nutricional por plato:

  • Energía: 390 kcal
  • Lípidos: 14 g
  • Glúcidos: 45 g
  • Proteínas: 16 g